Entre silencios y palabras, escuchar para entender
Siempre que tengo una conversación importante, especialmente cuando sé que habrá puntos de vista distintos sobre la mesa, intento hacer un pequeño ejercicio previo, como quien se ajusta la chaqueta antes de salir al frío. Me recuerdo algo sencillo pero nada obvio: el objetivo no es demostrar que uno tiene razón, sino entender de verdad a la otra persona.